Muy cerca de las ciudades de A Coruña, capital de la provincia gallega del mismo nombre y de Betanzos de los Caballeros, ciudad que fue capital de una de las antiguas siete provincias del Reino de Galicia, se localiza el Concello de Bergondo, municipio en el que se encuentra uno de los más renombrados Pazos Gallegos.

El Pazo de Mariñán, situado en la comarca coruñesa denominada ‘Mariñas dos Condes', fué llamado en otros tiempos Quinta de Bergondo y hasta no hace varias décadas, los vecinos lo conocían por Casa de Láncara. Éste nombre lo recibía de su último propietario, Gerardo Bermúdez de Castro y Suárez de Deza , en el que confluyeron y terminaron las ramas de varias familias de la más antigua nobleza gallega, que de forma ininterumpida y desde la Edad Media, fueron propietarios del lugar.

Las Casas aristocráticas de renombre medieval como los Traba, Altamira, Lemos, Pimentel, Sotomayor, Oca, Sarmiento, Ulloa, Suárez de Deza, Osorio y otras más, terminaron en Bergondo, con el fallecimiento del último Señor de Láncara, que al morir sin hijos, cedió la propiedad del Pazo y las 17 Hectáreas que lo circundan, a la Diputación Provincial de A Coruña. Éste acto afortunado de donación, permite hoy, que podamos disfrutar todos, de uno de los mejores Pazos, jardines y arboretos de Galicia y España.

Como en la gran mayoría de los Pazos gallegos, su origen está en las torres medievales defensivas. El Pazo de Mariñán se encuentra a orillas de la Ría de Betanzos y del Río Mandeo. En éste caso, las noticias históricas que se conocen, nos llevan hasta su propietario medieval más famoso, el poderoso Gómez Pérez das Mariñas, que vivió en el Siglo XV y es recordado como célebre defensor invicto de la ciudad realenga de A Coruña, contra las tropas asaltantes del Conde de Benavente. Gómez Pérez das Mariñas, también es recordado como un muy fuerte caballero Justador, en la Cortes del Rey de Castilla, Juan II.

La transformación en siglos sucesivos, de su primitiva función defensiva en Palacio residencial de las importantes familias que lo disfrutaron, convirtió la Quinta rural, en un complejo arquitectónico en el que se fundieron, estilos constructivos de los siglos XVII y XVIII .

Fueron Diego de Oca y especialmente su hija Josefina Josefa de Oca y Ribadeneyra, los que le dieron la estructura actual en forma de U, típica de muchos de los pazos gallegos. Es en ésta época, cuándo la Quinta adquiere la vistosidad palaciega actual con numerosos motivos arquitectónicos entroncados en el Barroco compostelano.

El acceso al Pazo, nos indica ya que estamos en un lugar jardinístico especial y los grandes Plátanos de sombra, Castaños de Indias y enormes Eucaliptos, nos reciben junto a la Puerta de entrada a la finca que nos conduce a la fachada principal del Pazo, con la hermosa avenida empedrada enmarcada por dos hileras de arboleda que nos sumergen ya de entrada en dos de los grupos de originalidad botánica que se localizan en la finca. El arboreto monumental, en éste caso formado por una alineación en el margen izquierdo de la avenida, de Piceas y en el margen derecho, de camelias, plantadas en su momento, en una rara formación de 8+1. En el mismo margen derecho, nos encontramos con la Capilla del Pazo. No podia faltar la hermosa Capilla nobiliaria fundada ya por Constanza das Mariñas en el Siglo XV y en honor a San Roque.

Se observan, caracteres italianizantes, al incluir en las hermosas escalinatas, muchos motivos decorativos como jarrones, bustos, pináculos, fuentecillas y una importante iconografía de rostros pétreos en los que aparecen lo que se cree son los criados, mayordomos y administradores, así como una variedad de bustos en los que se recogen lo que parece ser una representación de diversos tipos característicos de la España americana de aquellos tiempos.

La otra joya arquitectónica en lo que a ornamentación exterior se refiere, es la hermosa escalinata que se sitúa en la terraza que mira al mar y señorea el espectacular Parterre de Boj del Jardín principal. Éstas escaleras se abren al jardín como maravilloso e íntimo acceso de los antiguos propietarios para llegar a los jardines dieciochescos y al mar. Rellanos con fuentecillas, bustos de la iconografía indioamericana o filipina y balaustres que se rematan en las figuras de los condes de Mos, con los que emparentó Josefina de Oca y Ribadeneyra. En los dos casos el uso del granito silvestre gallego, empalidece las características francesas e italianas y hace sentir con fuerza al observador, el poderío ornamental del Barroco compostelano.

Como todo Pazo inmerso en el mundo rural, además de las edificaciones, el mundo botánico y agrícola se hace presente también. Las formaciones clásicas de Jardín ornamental, Jardín hortícola y Arboleda frutícola y Bosque, se encuentran también aquí presentes. Sobre una primera construcción del s. XVIII, que se cree obra del jardinero paisajista Martin Thiebe, del que se tienen constancia de la realización de jardines en Pazos de la zona en la misma época, se construyó lo que hoy en día es la joya jardinística del Pazo de Mariñán , el Parterre geométrico del Jardín Principal, que aunque no anula el resto de la jardineria del lugar, si que resalta tanto, que en muchas ocasiones empalidece el aprecio de la variedad botánica monumental que en los jardines del Pazo se encuentra.

El Parterre de Boj del Jardín de Mariñán, es una obra maestra de la Topiaria ornamental que solo tiene parangón en Galicia, por lo menos en dificultad de mantenimiento, en el singular parterre del claustro del Monasterio de San Lorenzo de Santiago de Compostela. Su estilo geométrico formado por dieciséis cuadros en cuatro cuarteles, inserto en el resto del Jardín que lo enmarca, hace de él, una obra cumbre de la jardinería.

Entre la variedad botánica del Pazo, nos encontramos con muchas Camelias antiguas de gran desarrollo multitroncal, junto a otras que se han ido plantando a través de las décadas y que necesitarían de un estudio profundo de las variedades allí presentes. Todas ellas, Camellia japonica, que se ven aumentadas por la colección iniciada hace años y que resultan de una vistosidad magnífica al dar colorido al jardín, en unas épocas de invierno y principios de primavera, en donde son raras las especies ornamentales floridas.

Pero sin duda es el arbolado monumental con ejemplares de Plátanos de sombra que alcanzan los cincuenta metros de altura, junto a los enormes Eucaliptos centenarios, Cipreses de Portugal y Chopos negros, los que son dignos acompañantes del precioso Parterre de Boj. Recuerda la tradición popular que los eucaliptos de Mariñán nacieron de las semillas que Monseñor Rosendo Salvado, Arzobispo de Nueva Nursia en Australia, trajo de aquel lejano continente y distribuyó entre sus amigos propietarios de Pazos en Galicia, en el siglo XIX, para ser plantados como árboles ornamentales exóticos.

Existen en los Jardines de Mariñán, curiosidades como los largamente centenarios árboles autóctonos Tejos y Madroños, junto a los muy ancianos ejemplares de Mirto común. También, árboles ancianos que muy raramente se encuentran en jardines gallegos y del Norte de la Península Ibérica, son la Clethra arbórea, el Ciprés de Portugal, la Pacana de Illinois, la palmera datilera o el Fresno del Maná.

El Pazo de Mariñán , llega a su esplendor arquitectónico y botánico en el siglo XIX, en tiempos de Apolinar Suárez de Deza y Caamaño, cuándo las parcelas de jardín hortícola cercanas al famoso Parterre, son integradas en el jardín paisajista, el cuál adquiere la configuración actual. Es probablemente en esa época de mediados del siglo, cuándo son plantadas las primeras Camelias junto a los árboles monumentales que hoy dan majestuosidad al jardín actual.

Durante las primeras décadas del siglo XX, el jardín comienza una decadencia hasta llegar a la donación en 1933, a la Diputación Provincial de A Coruña, la cuál convierte el lugar en un centro para niños acogidos a la beneficencia. Ésta dedicación termina en 1972 y a partir de éste año, comienza un proceso de restauración que termina en 1975. En realidad, a partir de ese momento, la Diputación Provincial y hasta hoy, recupera y usa el Palacio como lugar de eventos institucionales y recupera poco a poco el lugar, incluso diseñando y construyendo nuevas actuaciones jardinísticas, como es el caso del ‘Jardín de las Palabras', en donde personajes célebres que visitan el Pazo, plantan un árbol y escriben un mensaje que queda enterrado al pié del espécimen botánico. Mantiene un uso actualmente, de Museo del propio Pazo de Mariñán y como centro de estudios y seminarios.

Por suerte para los que somos aficionados a las Camelias y a la Jardinería en general, el que éste lugar sea de una Institución pública y permita que pueda visitarse gratuitamente, algo que es de agradecer ya que no es fácil encontrar lugares así, por lo que desde éste modesto trabajo, pido a las personas que tengan el gusto de visitarllo que mantengan durante la visita un comportamiento correcto y salvaguardar en todo momento todo lo que allí se conserva para que en el futuro pueda seguirse contemplando en toda su integridad centenaria, ésta maravilla que nos legaron unas gentes que tenían una sensibilidad tan extraordinaria.

 

Daniel Domínguez Fernández “ O Kintos ”

O Grove, Febreiro, 2005

 

© José C. García / Daniel Domínguez-2005