Casa y Quinta de Villar d'Allen

 

Dona Isaura Allen, propietaria de la Quinta, nos acompaña en la visita y nos muestra con gran amabilidad las distintas variedades, dando información sobre su edad, origen y otros pormenores, especialmente cuándo nos muestra el cultivar madre de la C.J. " VILAR D'ALLEN " famoso cultivar al que da nombre la Quinta.

A medida que avanzamos, hacia el Palacio observamos entre otras muchas, variedades conocidas de Camelia, como C.j . ‘CONTESSA LAVINIA MAGGI' , poco antes de llegar frente a él, nos encontramos a la izquierda, con un gran ejemplar de C.j. ‘HAGOROMO' y justo delante de la puerta del edificio, Dona Isaura Allen, nos muestra una hermosa y frondosa C.j . ‘CAMURÇA' , la hermosa Camelia que importó de China, Lady Amelia Hume, en el año de 1806.

 

La antigüedad del jardín se ve reflejada por muchas de las especies y variedades que allí viven, como muestra una enorme Wisteria sinensis , cuyo tronco es incapaz de abarcar una persona adulta, y que trepa por la antigua pérgola que discurre perpendicular a la fachada principal del Palacio.

En la propiedad de ésta Quinta, se unen dos apellidos aristocráticos portugueses, los Allen y los Gouveia, que dan nombre a dos hermosas Camelias singulares y que todos conocemos, como son las C.j. ‘VILAR D'ALLEN' y la preciosa mutación de la ‘ MATHOTIANA RUBRA' que tanto se ve en Portugal, la C.j .‘AUGUSTO L. DE GOUVEIA PINTO' .

En éste frondoso jardín también se pueden contemplar unos enormes Rododendros arbóreos que son espectaculares en plena floración.

Joao Francisco Allen, tras la compra de las propiedades, comenzó una plantación de especies, probablemente aumentando la variedad de lo que en las fincas ya existía, pues Dona Isaura Allen, nos mostró el tocón de una gran camelia por desgracia ya desaparecida, que por sus dos metros de perímetro basal, probablemente tuviese doscientos años en el momento de su muerte.

Joao Francisco Allen, descendiente de una familia de comerciantes ingleses establecida en Portugal en 1718, nació en Viana do Castelo en 1781 y cursó sus estudios en el colegio Georgetown (Washington), donde también estudió diseño y ciencia militar. Una vez conformada la nueva propiedad, a la que da el nombre de Villar d'Allen, inicia una remodelación de la antigua casa de los Simoes, ampliándola y rematándola con dos torres.

Conserva el jardín del lado Sur como lo habían concebido los Simoes, un jardín a la italiana con su lago circular, reponiendo los setos de boj y colocando figuras de granito. En el lado Norte, sobre una terraza, se diseña un parterre cercado por un pequeño bosque donde se planta, además de una excelente colección de Camelias, muchas otras especies exóticas recién introducidas en aquella época en Europa, tales como, Araucarias, Magnolias, Pinus, Cedrus, Sequoias y Palmeras.

Siguiendo la nueva moda de aquellos años, de crear jardines “paisajistas”, se sirve para ello, de numerosos libros comprados en Londres y que aún son conservados en la biblioteca de la casa. Su hijo Alfredo Allen después de estudiar varios años en Francia, continúa acrecentando el entorno paisajista de la casa. Muy influenciado por el romanticismo, crea un gran lago alimentado por varios manantiales que recorren un denso bosque uniéndose en un río que termina en una cascada.

En éste jardín no hay líneas rectas, ya que el trazado intenta reproducir la espontaneidad de la naturaleza como recomendaban y realizaban en sus diseños de jardines, los paisajistas William Kent, continuador de las maneras iniciadas por Alexander Pope y cómo no, siguió las ideas del eliminador de toda factura geométrica en sus trabajos jardinisticos, el prolífico Lancelot “Capability” Brown.

Es probable que el jardín de Vilar d'Allen fuera uno de los primeros jardines “paisajistas” de Portugal. En el bosque de la Quinta , donde abundan y se aclimatan la gran diversidad de plantas exóticas importadas, no se construye ni una sola línea geométrica que pueda hacer pensar que lo que allí hay, no sea fruto de la propia Naturaleza.

El trabajo jardinístico en la finca coincidió con el esplendor del movimiento Romántico en Europa y que en el Oporto de la época, fue asumido con gran fidelidad, debido a la tradicional amistad anglo-portuguesa y a los lazos que las más importantes familias porteñas tenían con Inglaterra y otros países europeos.

Es más que probable, que el arquitecto paisajista alemán Emilio David realizase algún tipo de intervención en la Quinta de Vilar d'Allen y que su impronta haya quedado en el jardín, porque es bien conocido que fue contratado por el Vizconde de Vilar d'Allen, D. Alfredo Ayres de Gouveia Allen para el diseño y realización del ajardinamiento de otro lugar emblemático de la ciudad de Oporto, como es el jardín de la Cordoaria , hoy llamado de Joâo Chagas.

Recorriendo el jardín y entre su denso arbolado vemos estanques, fuentes, arcadas, jarrones de la abundancia atribuidos a Nicolau Nasoni, pérgolas, balaustres, escalinatas y otros elementos ornamentales que muestran una mezcla del romanticismo y elementos propios de la jardinería italiana.

Arbolado monumental, majestuosas palmeras del vino, rododendros asombrosos y una cantidad y variedad de Camelias antiguas, que solo verlas, estudiarlas e identificarlas con calma, obligaría a una visita de muchos días, para poder apreciar a gusto, los antiguos cultivares que allí viven.

Además del cultivar primigenio de la Camelia originada en la Quinta , la ‘ VILAR D'ALLEN' en su entorno se pueden contemplar las camelias,‘ BELLA ROMANA' , ‘ BELLA DE FIRENZE' , ‘ ORANDA KO' , ‘ IL CIGNO' , ‘ ALBA SIMPLEX' , ‘ ARCOZELO ' y otras muchas más.

Algunas flores recuerdan antiguos cultivares italianos, especialmente una muy similar al emblema de la Sociedad Italiana de la Camelia , la ‘VERGINE DI COLLE BEATO '. La flor y la altura a que estaba impidió una identificación más precisa, pero ante nuestros comentarios, Dona Isaura Allen volvió a recordarnos la especial vinculación de su familia con Italia y la posibilidad de que algunas variedades de Camelia antiguas de su jardín, tuviesen esa procedencia.

Quiero reflejar aquí, el agradecimiento a Dona Isaura Allen, por su gran amabilidad y cortesía al enseñarnos personalmente su hermoso jardín y por sus comentarios sobre la variada flora del lugar, muy especialmente las valiosas observaciones y detalles de sus Camelias.

Daniel Domínguez ‘O Kintos'.

 

 

© José C. García - 2005